DESPACHOS DEL CYBER MONDAY A PARTIR DEL LUNES 11 DE OCTUBRE

Tim Taffe y su experiencia Ultraman: "¿Qué te queda de una algo así?, una tremenda satisfacción"

Siempre había querido hacer un Ultraman, desde que partí con el triatlón mi idea era tratar de hacer un Ultraman en algún minuto, siempre lo había tenido en la mente, vi unos en España, en Estados Unidos, pero hacer un Ultraman requiere harto equipo, asistencia y es muy caro hacerlo afuera, así que empece a ver si había alguno acá en Chile. Hable con Juan Carlos Olavarría, le pregunte la posibilidad de hacer un Ultraman pero el me dijo que no creía que tuviera mucha convocatoria, que era muy difícil, así que llame a varios amigos y se entusiasmaron bastantes, al final en un par de semanas habíamos como 12 o 15 personas inscritos en la carrera.

Había entrenado prácticamente todo el año, Sebastián nuestro entrenador me hizo hecho unas pautas de entrenamiento super intensas, mucho entrenamiento semanal, así que cuando dijeron que se suspendía esta carrera por el Covid, yo dije “no, yo lo hago como sea, aunque no sea carrera tengo que ver si efectivamente el entrenamiento sirvió, si estoy bien entrenado y si soy capaz de poder enfrentar unas distancias de ese tipo”.

Me decidí hacerlo en día de semana como parte de un entrenamiento normal, ya que en la semana no hay problema en realizar deporte en Puerto Varas, así que partí feliz a tratar de completar el desafío.

Yo partí pensando ir matando cada actividad en forma independiente, primero tenia que terminar los 10 km de nado, yo sabía que me tenia que demorar alrededor de 3:10 a 3:20 horas, al final me demore 3:30 pero salí feliz, porque nadar en Puerto Varas, con aguas super claras, bonitas es impagable así que disfrute ese rato de nado. Después tenía que hacer 150 km de bici ese mismo día, una ruta maravillosa, tenía presupuestado alrededor de 5 horas, partí feliz pedaleando en mi bicicleta con paisajes espectaculares sin problemas.

El segundo día ya eran distancias un poco mas largas, 250 km de bicicleta, ahí tenia que partir muy temprano ya que esta distancia eran prácticamente 10 horas y tenia mucha altimetría, podía tocar viento o lluvia. Partimos en la mañana con una garuga bien intensa así que quedamos un poco mojados, pero en el transcurso del día se fue despejando y se hizo mas agradable, el camino de Encenada a Cochamó en auto es maravilloso, pero en bicicleta es del terror, uno tiene pocos minutos para ver el paisaje porque todo el rato vas mirando el suelo, el manubrio con la cabeza gacha, pero al final lo hicimos prácticamente en 10 horas.

El tercer día para mi era el peor, tenía que correr 80 km y yo con una lesión que vengo arrastrando hace rato en el talón izquierdo, no había podido entrenar mucho el trote, las distancias más largas que había podido entrena eran 21 km o 25 km, entonces enfrentar 80 km era complejo, en un inicio yo pensé en hacer 42 km, así que partí corriendo sin mucha expectativa, tratando de llegar a los 42, los primeros 21 km los hice con Andrés Barraza de Bucle, y se pasaron super rápidos porque íbamos conversando super entretenidos. A partir del km 30 ya se empezó a notar el cansancio y la falta de entrenamiento y termine los 42 km en 4:20 horas, pare a almorzar, me duche, me cambie de ropa y salí por los km que me faltaban. Del km 55 ya no podía correr, iba bastante mal, se me acalambraba todo, así que empece a caminar rápido, en ese instante es cuando uno dice recuerda el apoyo, recuerda todos los mensajes y conversaciones con Seba y Tine, los mensajes de apoyo de todos los compañeros de equipo, y piensas “no, esto no lo puedo dejar de hacer, tengo que terminarlo”, realmente es una inyección anímica, un estimulo gigantesco poder escuchar y ver los mensajes de apoyo, yo iba con el celular así que de repente los veía, en un minuto Sebastián me llamo y conversé con 3 o 4 compañeros del equipo, justo cuando iba con la tele prácticamente apagada y los amigos te dan ánimo y te invitan a terminar.

Del km 60, 65 dije “esta cuestión la termino aunque sea caminando”, el límite de tiempo en la competencia era de 13 horas, pero yo lo iba a terminarse o sí, aunque fuera en más tiempo. Si uno no tuviera el apoyo de los compañeros, de los coach, creo que estas locuras serían mucho más difícil poder completarlas, eso seria prácticamente imposible, así que eso se agradece mucho, uno se emociona cuando va escuchando los comentarios, te caen lagrimas, a veces te pones a llorar pensando en que no vas a poder terminar, pasan 20 mil cosas por la mente en ese minuto, pero la sensación al terminarlo es prácticamente indescriptible, es una alegría, una culminación de 6-8 meses de entrenamiento firme para decir “lo termine, lo hice, fui capaz”, es la alegría mas grande, entonces ¿que te queda de una cosa así?, yo diría que una tremenda satisfaccion, saber que eres capaz de que si te fijas un objetivo un poco imposible, lo puedes lograr aunque sea bastante difícil, a veces las cosas que parecen muy difíciles de lograr se pueden conseguir.

Fuente: frontt.cl

 

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